Hoy por la mañana, y visto que teniamos unas horitas, nos hemos decidido a hacer una nueva excursioncita para no peder ni un minuto (cuando lleguemos a Madrid me da que nos tienen que sacar con silla de minusvalidos, de como vamos a llegar :-)).

En cualquier caso la verdad es que ha merecido la pena y aquí en Australia tiene una sensación permanente de que te estas perdiendo cosas que es probable que no puedas ver nunca más en tu vida.

Hemos cogido un antiguo tren que va por las montañas desde Cairns hasta
un pueblecito denominado Kuranda que está bastante bien para hacer
compras y tomar algo (en plan mercadillos, esposiciones, etc…).
Algunas vistas espectaculares como las de las cataratas de Barron.

Hemos estado alrededor de 1 hora en Kuranda, comiendo, dando una vuelta y viendo como hacían caramelos en una tienda de dulces, y para volver a Cairns hemos cogido el Sky Rail, teleférico con unas vistas del bosque y de los pueblos de los alrededores absolutamente espectaculares.

Autobús y viaje de unas 2 horas a nuestro siguiente destino: Sanctuary de Mission Beach.
La llegada ha sido cuando menos curiosa. El autobús de Cairns nos ha dejado en la cuneta con nuestros 70 kilos de equipaje y a los 10 minutos nos ha venido a buscar un hombre con un 4×4 (uno de los dueños, junto a su mujer del Sanctuary). Cuando hemos llegado a la entrada del santuario hemos cogido un camino empinadisimo con el 4×4 a través del bosque que después de un rato nos ha llevado a nuestro alojamiento………….

Señores…Espectacular, espectacular. Una cabaña en medio del bosque. Cuando digo en medio, digo en medio. Para llegar a la carretera caminando se tardan 10 minutos atravesando el bosque viendo toda clase de animales y plantas.

NOTA: en el momento de escribir esto hemos visto una cría de cassowary, una rana que debía pesar como medio kilo 🙂 y un dragón – lagarto bastante espectacular de medio metro más o menos.

Abrazotes de un hombre cansado!
Javier